lunes 9 de noviembre de 2009

Carta broncazo a mi misma



Querida Ana:

Estás haciendo algo que te has prohibido a ti misma hacer, y es eso de controlar, planear, exigirte sin que nadie te exija, cuadricular, hacer listas, analizar, sopesar, calcular, reprimir...

Es tu día libre de la semana. Ayer te pasaste el día entero, y cuando digo entero es entero, estudiando una carrera que no te urge terminar. Hoy has ido a una ciudad a unos 100 km. a chupar una hora de clase estúpida e injusta para tu manera de ver. Has llegado hace un rato con la intención de continuar estudiando la carrera que no te apremia terminar.

Basta ya coñe! Da gracias por lo que tienes y relájate!

Grrrrrrrrrrr >.<

No me apetece estudiar más en lo que queda del día. Quiero ponerme ropa cómoda y tirarme en el sofá a leer. Y lo voy a hacer y punto. Y no me sentiré culpable por ello y punto de nuevo.

¿Hay algún libro en el que te enseñen a disfrutar de lo que tienes sin necesidad de ocupar tu mente en todo momento en algo "productivo" o que requiera esfuerzo mental o físico?

¿Estoy pirada o algo así? ¿Alguna vez habeis sentido que vuestro autocontrol está pudiendo con vosotros?

Besos

Ah, y dónde está la delgada línea que delimita el ser responsable del ser gilipollas? ¿Algún/a psicologo/a entre los/las presentes?

Susana, si me lees comenta por favor -.-"

Gracias de antemano por vuestras respuestas/consejos.




lunes 26 de octubre de 2009

Hay quien facilita, hay quien dificulta...



Basado en hechos reales.
Me quedan tres asignaturas para terminar la carrera (léase fábula de Esopo de la liebre y la tortuga para comprenderlo).
Correo estándar a los tres profesores responsables de las materias:

"Buenos días, me llamo tal, DNI cual y tengo la siguiente duda: he realizado las prácticas de su asignatura hace varios cursos, y me es imposible desplazarme hasta Ourense porque vivo en Vigo y el trabajo no me lo permite. ¿Podría guardarme las prácticas o las tendría que repetir este año?"
-El correo fue más elaborado, esta ha sido la esencia-
Respuesta A: "Estimada señorita "apellido": no hace falta repita las prácticas, se las guardaré sin ningún problema. Atentamente, J."
Respuesta B: "Hola Ana, tú no te preocupes por nada! dadas tus circunstancias te guardaré las prácticas, y aparte estate atenta a la plataforma virtual de la universidad que colgaré allí todo el material que dé en clase así como seminarios y ejercicios, un saludo, ML."
Respuesta C: "Buenas tardes; las prácticas no es obligatorio repetirlas, pero sí acudir a clase, realizar un trabajo y asistir a seminarios"
...
...

ZAS! en toda la boca...

A la profesora C le remito otro correo en el que le repito mi imposibilidad de desplazarme a Ourense y por tanto de asistir a clase. Me responde que si tengo alguna duda más me persone en su despacho, previa cita "por supuesto", en cuanto pueda, -despacho ourensano, "por supuesto"-.
Pido cita rezando para que me la conceda durante mis vacaciones. Mis plegarias dan resultado y voy a hablar con ella.
Me pone un trabajo de agárrateynotemenées. Me dice que estudiar mis apuntes "sería una estupidez" porque ella se encarga de cambiar cada año un poquito el temario, y que "evidentemente no me va a decir los temas que no van a entrar este año y perderé mi tiempo con mis apuntes".
Le solicito el temario de este año (para comparar con el mío) y, estando en su mismísimo despacho, me remite a secretaría del decanato si lo quiero conseguir.
Tras mucho deliberar le digo que mi única opción es que las semanas que trabajo a turno partido yo libro los lunes, y que si tal voy a clase sólo ese día (da tres clases a la semana) a "comparar temarios". Le parece estupenda mi idea, y me reitera que "tengo que buscarme la vida".

Hoy ha sido mi primer lunes. Onceypico de la mañana, tira ´pa Ourense. Hora y cuarto después llegamos. Voy a clase de 13.00 a 14.00. Compruebo que lo que ha dado hasta ahora es exactamente lo que yo tengo. Son las 14.15 y volvemos ´pa Vigo. Hora y cuarto después me encuentro en casa.
Bien. No me importa. Así será todo el cuatrimestre (hasta febrero) si quiero aprobar.
Este post no es por quejarme de la molestia del desplazamiento -que me fastidia y bien en mi día libre, pero bueno- es simplemente para hacerme/hacernos la siguiente pregunta:

¿Por qué algunas personas se y te facilitan la vida y en cambio otras parece que disfrutan complicándosela a ellos mismos y a los demás?
Es curioso... y no sólamente aplicable al caso de mi asignatura...
Alguna aportación?

Besos



viernes 23 de octubre de 2009

"Y tú, tienes Facebook?"



"¿Y tú, tienes Facebook?" es la frase de moda que está sustituyendo al ya manoseado "¿Me das tu messenger?".

El usuario común de internet suele estar al tanto de las novedades. Y como hay asuntos que corren como un reguero de pólvora, el mencionado Facebook se está convirtiendo en un fenómeno de masas.

Como breve resumen para quien no lo conozca, Facebook es un sitio web para redes sociales. Esto quiere decir que tú te registras gratuítamente mediante una dirección de correo electrónico, escribes tu nombre y apellidos y hala! a reencontrarte con viejas amistades del cole y a enviarte mensajitos con tus colegas.

Soy usuaria de Facebook desde hace unos pocos meses, y tengo ya una opinión bien definida acerca del sitio, que es la siguiente:

Como desventajas apunto bastantes cosas: la primera de todas es el control exhaustivo que debes hacer de tu privacidad si no quieres que medio mundo se entere de tu nombre. Para los recién llegados es muy sencillo caer en el error de no darse cuenta de que si no manejan a la perfección la opción de "privacidad" de la página, que restringe quién quieres que "te vea" por así decirlo, ya por defecto pueden ver tus publicaciones tus amigos, los amigos de tus amigos, y los amigos de los amigos de tus amigos, así hasta formar una cadena mediante la que pueden ver tus fotos hasta en Sebastopol.

El segundo punto negativo va a ser el tema de las fotos y sus correspondientes etiquetas. Repito: soy usuaria y no publico fotos, de momento sólamente he colgado una. En dichas fotos tú puedes etiquetar las caras de los que salen mediante sus nombres y apellidos. Qué pasa entonces: como yo no quiero que todo quisqui me conozca cara + nombre completo, he de desetiquetarme de tooodas las fotos en las que la peña me nombra. Aún así, sale tu cara en fotos de muchas personas, y aunque no estén con tu nombre es algo que no puedes evitar. No puedes prohibirle a nadie que suba fotos en las que tú apareces, sería una locura!

Resumiendo: me disgusta y mucho el tema de la privacidad de la página. Y cuanto más crece la red y más crece tu número de contactos, más complicado es manejarla.

Hay algo que catalogaré como ventaja y desventaja a la vez: las miles de aplicaciones, léanse jueguecitos, tests, envío de besitos y flores virtuales y demás cosas con las que puedes "interactuar" con tus conocidos. Por una parte lo veo perfecto, es una buena manera de pasar el rato... pero por otra creo que puede llegar a enganchar; he entrado alguna que otra vez y encontrado mi bandeja de entrada bombardeada de "opiniones de Carmen de Mairena", "Tu horóscopo de hoy" y "Galletitas de la fortuna".

Así como nunca utilizo esas aplicaciones, no seré yo quien tire la primera piedra cuando durante bastantes meses he estado enganchada a un jueguecito de Facebook que conistía en montarle una casa a una mascotita virtual :D. Por ello dejo las aplicaciones en el limbo de mi opinión.

Y como puntos positivos, y los dejo para el final para terminar con buen sabor de boca, está la facilísima comunicación con tus colegas (ahorro de teléfono sensiblemente significativo), lo divertido que es hacer comentarios respecto a lo que ellos publican y algo más: el reencuentro virtual con un montón de personas que hacía 1500 años que no veías, esa gente "del cole" o "de la uni" a la que le has perdido la pista. Es emocionante darte cuenta de que "el guapo de la clase" es director financiero (por poner un ejemplo) o de que aquella chavala de la clase de al lado vive en Toronto y tiene tres hijos y un pastor alemán (ejemplos ficticios).

Cuando me registré en Facebook no lo hice con mi nombre completo, sino como Anamá R. y mi otro apellido; desde que me he empezado a encontrar a viejos conocidos, he decidido colocar mi nombre completo, que aunque no me gusta un carajo hacerlo me facilita mucho más la comunicación.

Y vosotros qué? ¿Estáis en Facebook? ¿Os gusta? A mi de momento ni sí ni no, aunque reconozco que estar en contacto con una amiga que debería estar ahora mismo dando a luz me sería imposible si no fuese gracias a esta herramienta. Muchas felicidades a B. y bienvenida al mundo a V. que tiene que llegar hoy sí o sí según mis últimas informaciones.

Abrazos,

Ana