
"¿Y tú, tienes Facebook?" es la frase de moda que está sustituyendo al ya manoseado "¿Me das tu messenger?".
El usuario común de internet suele estar al tanto de las novedades. Y como hay asuntos que corren como un reguero de pólvora, el mencionado Facebook se está convirtiendo en un fenómeno de masas.
Como breve resumen para quien no lo conozca, Facebook es un sitio web para redes sociales. Esto quiere decir que tú te registras gratuítamente mediante una dirección de correo electrónico, escribes tu nombre y apellidos y hala! a reencontrarte con viejas amistades del cole y a enviarte mensajitos con tus colegas.
Soy usuaria de Facebook desde hace unos pocos meses, y tengo ya una opinión bien definida acerca del sitio, que es la siguiente:
Como desventajas apunto bastantes cosas: la primera de todas es el control exhaustivo que debes hacer de tu privacidad si no quieres que medio mundo se entere de tu nombre. Para los recién llegados es muy sencillo caer en el error de no darse cuenta de que si no manejan a la perfección la opción de "privacidad" de la página, que restringe quién quieres que "te vea" por así decirlo, ya por defecto pueden ver tus publicaciones tus amigos, los amigos de tus amigos, y los amigos de los amigos de tus amigos, así hasta formar una cadena mediante la que pueden ver tus fotos hasta en Sebastopol.
El segundo punto negativo va a ser el tema de las fotos y sus correspondientes etiquetas. Repito: soy usuaria y no publico fotos, de momento sólamente he colgado una. En dichas fotos tú puedes etiquetar las caras de los que salen mediante sus nombres y apellidos. Qué pasa entonces: como yo no quiero que todo quisqui me conozca cara + nombre completo, he de desetiquetarme de tooodas las fotos en las que la peña me nombra. Aún así, sale tu cara en fotos de muchas personas, y aunque no estén con tu nombre es algo que no puedes evitar. No puedes prohibirle a nadie que suba fotos en las que tú apareces, sería una locura!
Resumiendo: me disgusta y mucho el tema de la privacidad de la página. Y cuanto más crece la red y más crece tu número de contactos, más complicado es manejarla.
Hay algo que catalogaré como ventaja y desventaja a la vez: las miles de aplicaciones, léanse jueguecitos, tests, envío de besitos y flores virtuales y demás cosas con las que puedes "interactuar" con tus conocidos. Por una parte lo veo perfecto, es una buena manera de pasar el rato... pero por otra creo que puede llegar a enganchar; he entrado alguna que otra vez y encontrado mi bandeja de entrada bombardeada de "opiniones de Carmen de Mairena", "Tu horóscopo de hoy" y "Galletitas de la fortuna".
Así como nunca utilizo esas aplicaciones, no seré yo quien tire la primera piedra cuando durante bastantes meses he estado enganchada a un jueguecito de Facebook que conistía en montarle una casa a una mascotita virtual :D. Por ello dejo las aplicaciones en el limbo de mi opinión.
Y como puntos positivos, y los dejo para el final para terminar con buen sabor de boca, está la facilísima comunicación con tus colegas (ahorro de teléfono sensiblemente significativo), lo divertido que es hacer comentarios respecto a lo que ellos publican y algo más: el reencuentro virtual con un montón de personas que hacía 1500 años que no veías, esa gente "del cole" o "de la uni" a la que le has perdido la pista. Es emocionante darte cuenta de que "el guapo de la clase" es director financiero (por poner un ejemplo) o de que aquella chavala de la clase de al lado vive en Toronto y tiene tres hijos y un pastor alemán (ejemplos ficticios).
Cuando me registré en Facebook no lo hice con mi nombre completo, sino como Anamá R. y mi otro apellido; desde que me he empezado a encontrar a viejos conocidos, he decidido colocar mi nombre completo, que aunque no me gusta un carajo hacerlo me facilita mucho más la comunicación.
Y vosotros qué? ¿Estáis en Facebook? ¿Os gusta? A mi de momento ni sí ni no, aunque reconozco que estar en contacto con una amiga que debería estar ahora mismo dando a luz me sería imposible si no fuese gracias a esta herramienta. Muchas felicidades a B. y bienvenida al mundo a V. que tiene que llegar hoy sí o sí según mis últimas informaciones.
Abrazos,
Ana