viernes 17 de junio de 2011

El post de los treinta años


Es curioso, pero por mucho que me lo propongo me he dado cuenta de que no hay remedio: ya sólo entro en esta página cuando estoy de vacaciones... como ahora.
Y en un arrebato de nostalgia he ido a leer la primera entrada que escribí, del año 2007. Y poco después, la entrada de "Es mi cumple 26".
La verdad es que no me he parado a comprobarlo, pero estoy casi segura de que hay otras entradas de los 27, de los 28 y de los 29. Sería muy de mi estilo haber escrito en cada uno de mis cumpleaños desde aquélla, por lo sentimentaloide del asunto.
Y en estas vacaciones entro y veo que mi último post es de febrero, y que por algún extraño motivo no he escrito nada el día de mi 30 cumpleaños, que ha sido a finales de marzo...
¿Y qué decir? En estos cuatro años que han pasado desde que he comenzado a escribir este blog, en estos últimos cinco años de los veinticinco a los treinta he comprobado como poco a poco los caracteres de quienes me rodean (y el mío propio) se han ido definiendo cada día más: cada día un poquito más,así, sin hacer ruido, las personas que conforman mi entorno directo se han ido estabilizando.
El que era una cabra loca a los veinticinco ahora lo es de manera más acusada. Quien era responsable y serio ahora lo es mucho más. El que era un poco estúpido se me antoja insoportable y por quien sentía una pequeña simpatía ahora siento verdadera adoración.
Ya ha pasado la adolescencia (dónde va) y me doy cuenta de que también ha pasado ya "lo siguiente".
Y aquí nos encontramos, en "lo que sigue a lo siguiente de la adolescencia"... otra vez en unas vacaciones escribiendo en "las colillas".
Y leyendo a Despistado, a Guido, a Kaia y a Mery que, mucho más constantes que yo, siguen con sus blogs como las hormiguitas.
Y escribiendo el post de los treinta mientras el papá de Anita Junior, que en unos pocos días cumplirá ya seis meses en mi barriga, termina de pintar la casa para ir preparando un poco la felicísima llegada.   :-)
Y pensando si Anita leerá dentro de unos años las palabras que su mamá comenzó a escribir varios años antes de que ella llegara...
Seguro que sí, ¿verdad?     ;-)

2 comentarios:

Despistado dijo...

Después de tanto tiempo es agradable saber que todo está bien y que una personita crece en tu interior. De todos los momentos buenos que nos depara la vida, los hijos nos proporcionan nlos mejores.
Que todo sean parabienes.
Un abrazo y felicidades para ambos

Kaia dijo...

Seguro que sí, Anamá. Seguro que la pequeñaja leerá lo que su madre escribió antes y después de que ella llegara.
Y si no lo hace, se lo contaremos. ¿Te parece buena idea?