Esperando a que la tila filtre de la bolsita a la taza y dándole un rato a la cabeza. Si tuviese que destacar un rasgo de mi embarazo, sería la capacidad que está teniendo de multiplicar por cien la intensidad de mis emociones...
Quiero a quienes quiero más que nunca, ignoro a quienes rechazo sin remordimiento alguno; cuando
me atrapa el miedo rozo la ansiedad y el pánico, si me inunda la alegría me siento la persona más feliz sobre la faz de la tierra...
Y nunca antes había recordado tanto mi infancia. Y nunca antes me había sentido tan segura de mis convicciones (por decir de una manera más fina que nunca he estado más cabezota que en estos meses, y punto jeje)
Y mis cabreos nunca habían sido tan enormes, y menos por las gilipolleces que me enfadan estos días O.o
¿Físicamente? Como una rosa... con la buena suerte que me caracteriza estoy teniendo un embarazo de librillo, nunca pensé que pudiera ser tan sencillo y placentero.
¿Psicológicamente? Ainsss! Quiero pensar que las hormonas influyen, pero más bipolar e histriónica que nunca... Aún así, una experiencia diferente e inolvidable.

2 comentarios:
"Quiero a quienes quiero más que nunca, ignoro a quienes rechazo sin remordimiento alguno". Eso es ya estupendo. Claro que tendrás que seguir practicándolo después del embarazo. Asumir este aprendizaje e interiorizarlo de tal manera que forme parte de tu piel y exude por tus poros. Y, más adelante, aprenderás incluso, verás, a relativizar el daño que te hagan aquellos a quienes quieren. Que son, al fin y al cabo, los únicos a los que deberíamos conceder el poder de hacernos daño.
(¡Qué gusto que vuelvas! Más a menudo, por favor)
Las mujeres embarazadas sois más permeables a las emociones y estáis más conectadas con la intuición que de costumbre, si. Y debe ser hormonal también, si.
Ya te queda poco para comenzar a ser una mama estupenda.
Un abrazo
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